Saludos querido lector. Desde esta mañana he
sentido la necesidad de escribir esta entrada a partir de un artículo que leí
hace un par de días. Trataba sobre la música, concretando un poco más, los
pianistas.
Básicamente, dicho un poco por encima, trataba
sobre los errores que todo pianista
comete y sobre algunas expresiones que decimos (por ejemplo: “esto no me sale”
o “es imposible” o incluso expresiones como “no tiene sentido” o “esto no es
música, es ruido” ) las cuales yo he utilizado varias veces. Lo que me pareció
más curioso de ese artículo es que daba a entender que si ese pasaje no te sale
debes intentarlo de otra manera y es aquí donde todos deberíamos, músicos o no,
hacer caso: si algo no te sale bien, no insistas haciéndolo todo exactamente
igual. Cambia la forma de hacerlo o el estilo, pero no esperes que por arte de
magia se cambie sólo, porque la magia no te ayudara. Como melómano que soy, y
volviendo a la música, debo admitir que sí, hay algunas obras que más que
música parecen ruido, pero no es porque sea ruido, sino porque o no la sabes
apreciar o el que la está tocando no la siente como se debe sentir la música. E
insistiendo más, si algo no te sale bien, arréglalo tú mismo, pide ayuda, hazlo
más despacio, con paciencia o si quieres grábate y escúchate para que sepas
donde fallas y no cometas más ese fallo.
Para acabar diré que intentare yo también no
recurrir directamente al “no me sale” o al “es imposible” e intentarlo más
veces, que, aunque falle, sé que alguna vez me saldrá bien.
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