Hoy
seguimos, un día más, con la segunda filosofía de “7 Reflexiones de la vida”. Esta
vez intentare no extenderme mucho filosofando y acabare pronto. Ayer hable de
la importancia que tiene la música sobre nosotros, aunque sólo rasgara lo
superficial del tema ya que no me iba a extender en una sola entrada una tesis
completa. Hoy hablare, si no empiezo a desvariar, del tiempo, pero no el tiempo
como meteorología, sino como pasado presente y futuro.
No
nos damos cuenta, pero el tiempo pasa dejando recuerdos, buenos y malos, atrás.
Pero piensen que esos momentos son lo que nos hacen ser como somos. Sin esos
errores cometidos (que si no los cometías en ese momento los cometerías tarde o
temprano) te hacen ser como eres y te hacen actuar de una manera u otra. La muerte
de un ser querido, el abandono de un ser amado o incluso el hacer el ridículo son
cosas que te dejaran mella y lo recordaras siempre y por eso es importante para
nuestra vida.
Un
consejo que le doy a todo lector: mira a tu alrededor. Mira, no las cosas
negativas de tu vida sino las cosas positivas y veras que eres afortunado de
tener o dinero o amigos o familia y amor o todo junto. Tómate tiempo para no
hacer nada. Se te abrirá un mundo de ideas, completamente nuevo. Lo que haces
en este momento, no solo afecta a este momento sino al futuro también. Tómate
un momento para no hacer nada y veras como tus ideas se disparan. No puedes
volver atrás. Lo pasado ya ha pasado. No volverá nunca más. Lamentarse no trae
nunca nada, salvo infelicidad. Vive el momento AHORA. Disfruta de los momentos
que vengan, y no dejes que nada te impida encontrar aquello que realmente
deseas vivir. Estas VIVO. No importa la edad que tengas ni lo impedido que
estés; mientras sigas VIVO, cualquier cosa es posible (como suelo decir “no
existe lo imposible sólo lo improbable).
CARPE DIEM
Un Cordial
Saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario