Como bien avise ayer, esta semana
publicare todos los días una entrada filosofando un poco sobre aspectos de la
vida, los cuales no nos paramos a pensar en ellos y para eso estoy yo, para
sacar de entre los recovecos de tu cerebro hasta la última idea sobre el tema
de hoy: LA MÚSICA.
Como no podía ser menos, la primera
reflexión es la música, aunque parezca tonto, la música es parte de nuestra
vida. ¿Nunca os ha pasado que estáis tristes y oyendo el simple estribillo o la
misma introducción a una canción la cara os cambia por completo?
Pues eso quieres decir que la música
influye en ti. Como decía Platón, la música está presente en todo el universo,
pero no somos capaces de oírla. Si no me
creéis haced la prueba, estad un día sin música y ustedes mismos serán los que
inventen una melodía, tarareándola, imaginando una ya existente, pero música al
fin y al cabo. Esa música que pones y dice lo que piensa y sientes, eso es la
magia de la música. La música es la única amiga que si estas triste te consuela
y si estas alegre puede hundirte. Mi pregunta es: si la música no existiera
como tal, ¿el mundo sería tal y cómo es? ¿Sería mejor o peor?
Acabo diciendo que la música nos maneja,
somos lo que ella quiere que seamos. Por ella puede cambiar toda tu forma de
pensar. El ser se divide en cuerpo, parte que se ve y con la que nos
relacionamos con los demás, y alma, parte en la que la música es la que maneja
hasta el último de sus recovecos, capaz de pensar y razonar.
Os dejo con un fragmento de una obra que
es el alma entera de su compositor. Beethoven, la humanidad estará agradecida
toda la eternidad a tu "grano de arena" en la música.
Un cordial saludo.
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